
Tomado de: Gatos.com
Antes de adoptar un gato, debes averiguar qué tipo de gato es el más conveniente para ti y tu familia, por ejemplo, puedes preguntarte:
- ¿Mejor un gato recién nacido o un gato adulto?
- ¿Prefiero un gato de pelo largo o pelo corto?
- ¿Mejor adoptar un macho o una hembra?
- ¿Prefiero un gato de raza o eso no es importante para mi?
Si ya tienes una idea sobre el tamaño, edad, sexo, raza y/o el aspecto del animal que quieres adoptar, te recomendamos que hagas un poco de investigación sobre las características del gato que esperas adoptar, ya que, quizá te sorprendas y veas que el animal no encajará con tu estilo de vida. Por ejemplo, si quieres que la casa esté tranquila, el siamés no será la mejor opción, ya que son gatos que tienden a maullar a menudo. Del mismo modo, un persa es hermoso a la vista pero requiere de cepillados de su pelaje a diario si no quieres tener la casa llena de pelos.
¿Mejor un gato recién nacido o un gato adulto?
El gato es un excelente animal de compañía, suficientemente cariñoso como para vivir en familia y suficientemente independiente como para aguantar en casa sólo en las horas en que tu y tu familia estáis fuera, pero si optas por un gatito recién nacido, debes tener en cuenta que en los primeros meses de vida exigen mucha atención. La gatitos pequeños necesitan atención y compañía para ir creando una personalidad afable y se acostumbre a la vida en familia.
También es importante saber que, como norma general, los niños muy pequeños y los gatos jóvenes no suelen llevarse muy bien. Es bonito pensar que un niño y un gatito de diez semanas de edad pueden "crecer juntos" y cuidarse el uno al otro, pero en realidad no suele suceder de esa manera. En seis meses, la pequeña bola de pelo con la que tu hijo podía cargar y llevar a todas partes habrá crecido y pesará unos 5kg. Probablemente tu hijo quiera seguir cuidando y jugando con el animal y la torpe manera de tratarlo de un niño, de por ejemplo 4 años, lo asuste o incomode.
¿Prefiero un gato de pelo largo o pelo corto?

Piensa bien si prefieres un gato con un bonito pelo largo, un gato de pelo corto o por el contrario, un gato sin pelo como el conocido gato esfinge. Para ello debes tener en cuenta que cuidar un gato de pelo largo requerirá tu atención muy frecuentemente, ya que tendrás que cepillarlo o la casa estará llena de pelos, sobre todo el sofá, la ropa y las camas.
Un gato de pelo corto también requerirá de cepillados y también soltará pelo por casa, pero la cantidad de pelo siempre será mucho menor y la frecuencia en los cepillados se puede espaciar a dos veces a la semana excepto en la época de muda.
Si no quieres tener que cepillar a tu gato, el gato esfinge es tu mejor elección. El gato esfinge es una raza de gatos que tiene una capa de pelo tan fina, que a primera vista parezca que carezca completamente de pelo.
¿Mejor adoptar un macho o una hembra?
Como norma general, las gatas suelen ser más cariñosas que los gatos, pero también son más celosas si ven a su dueño interactuando con otros gatos. Aunque los machos suelan ser más independientes, esto no quiere decir que no necesiten recibir tu cariño y atención, seguramente ellos se acerquen a ti cuando lo necesiten. Los machos son ligeramente más grandes que las hembras y probablemente tu gato tenga un comportamiento más agresivo y brusco que si tuvieses una gata.
Por otro lado, está el tema de la época del celo en los gatos. Los machos que no están castrados y en época de celo antepondrán sus instintos sexuales a cualquier otra prioridad. Un macho en celo que no puede salir a la calle se mostrará nervioso e irritable. Las gatas, también se mostrarán inquietas en la época del celo y empezarán a maullar para atraer a otros gatos. Por los motivos aquí expuestos, la castración del animal es un punto muy importante para disfrutar de nuestro gato.
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